La policía mallorquina hizo saber a esta pareja de alemanes que tener en propiedad una casa en Mallorca no era motivo para permitirles pasar y fueron retenidos por intentar violar las restricciones de entrada en el país. Después de casi 24 horas en el aeropuerto, fueron embarcados de vuelta a Alemania.
En las últimas 48 horas se ha prohibido salir de este mismo aeropuerto a cinco viajeros procedentes de Alemania, tres de ellos llegados dese Colonia. Muchos alemanes consideran que en la isla de sus sueños los datos de infecciones son tolerables y, en la medida en que siguen saliendo vuelos, intentan llegar a ella. Son Sant Joan recibió el domingo cuatro vuelos internacionales y 39 pasajeros fueron admitidos y obligados a cumplir con una cuarentena de 14 días. El lunes, aterrizó un total de 495 pasajeros, mientras que otros 439 salieron de Mallorca en los 18 vuelos que operaron a lo largo del día.
«Nosotros explicamos la situación a los clientes, pero no verificamos sus motivos de viaje», ha justificado un portavoz de la agencia de viajes que les vendió los billetes, «pero este caso nos ha dejado claro que no hay manga ancha y a partir de ahora nuestras advertencias serán más fuertes». La policía lleva a cabo interrogatorios sistemáticos a todos los pasajeros que aterrizan en su aeropuerto. La entrada solo está permitida si se está registrado en la isla, si se trabaja en Mallorca o si se puede presentar un caso de emergencia o de atención. La semana pasada, la policía denegó la entrada a un total de siete pasajeros. Cinco de ellos habían volado a Palma de Mallorca y dos a la vecina isla de Menorca.
