En noviembre, antes de la crisis sanitaria, contaba con unos 30 millones de usuarios registrados. Un público lo suficientemente fiel para mantener a su fundador, Eric Yuan, como multimillonario. En marzo acumuló más de 200 millones. Ese asombroso crecimiento también ha venido aparejado el descubrimiento de fallos y problemas de seguridad y privacidad.
La multinacional, que registró unos ingresos de 623 millones de dólares durante el año pasado, ha aumentado en Bolsa un 129% en cuestión de pocos meses y ya amenaza a una posible burbuja financiera. El pelotazo ha sido increíble. En abril del pasado año fue su debut en Wall Street. Su fundador se encuentra en el puesto 239 de la lista «Forbes» de personas más ricas del mundo. su fortuna, de hecho, ha crecido hasta los 7.570 millones de dólares. Emprendedor, Yuan ha presumido de ser un «trabajador nato» que le lleva incluso a días de 18 horas continuadas.
En estos momentos, tiene una cotización en Bolsa en torno a los 49.000 millones, según informa el medio especializado «Genbeta», el doble que Twitter y Snapchat. Unas desorbitantes cifras que superan en conjunto a las siete principales líneas aéreas del mundo (Southwest Airlines, Delta, United, International Airlines Group, Lufthansa, American Airlines y Air France) que han sufrido un tremendo castigo por la falta de servicios de pasajeros y vuelos. Una nueva muestra de cómo la tecnología ha irrumpido con mayor fuerza en la sociedad durante las medidas de confinamiento. WhatsApp, Facebook, Google o Webex han acelerado sus planes de mejorar sus productos de videollamadas, superando en algunas funciones a Zoom.
