La mano de Irulegi, una lámina de bronce que contiene el primer testimonio escrito en lengua vascona, se descubrió en el monte del mismo nombre, en Navarra, en 2021. Ahora, no muy lejos, ha aparecido otra mano que posiblemente no se haga tan famosa, pero que también es insólita. Se trata de tres metacarpianos y una falange intermedia de la mano derecha de un neandertal que vivió en la cueva de Abauntz, en el valle de Ultzama, al norte de Pamplona, hace 46.000 años. Los fósiles, los primeros de estos homínidos hallados en Navarra, tienen ADN conservado, lo que nos puede dar pistas sobre las características biológicas y la historia de estas poblaciones antes de que desaparecieran de Europa unos… Ver Más