El director médico de Cedimat aseguró que “la otra pandemia que trajo el coronavirus fue la desinformación” y un gran movimiento antivacunas surgió como resultado del miedo colectivo experimentado por esa crisis sanitaria global, lo que ha llevado a conclusiones erróneas sobre las vacunas.
“Como consecuencia, la Organización Mundial de la Salud estimó que en los primeros dos años posteriores a la pandemia, se ha registrado el nivel más bajo de vacunación en la historia de la humanidad, después de que las vacunas se establecieron como política pública”, lamentó el doctor Antonio Villega durante su intervención en el programa D’AGENDA.
Añadió que para el año 2025, solo en América Latina, se proyectó que un millón quinientos mil niños tendrían un esquema de vacunación incompleto o no estarían vacunados en absoluto; esto es grave, ya que significa que el 80 por ciento de la población pediátrica apenas cumple con el esquema de vacunación completo, lo que indica que hay millones de niños sin vacunar, exponiéndolos a múltiples riesgos.
“Las vacunas son la segunda invención médica que más vidas ha salvado en la historia de la humanidad; la primera son los antibióticos, lo cual está ampliamente comprobado”, afirmó Vásquez, quien es médico internista e infectólogo.
Sobre los brotes de sarampión, que se han presentado en varios países del mundo, estos afectan principalmente a los niños y son una de las enfermedades más contagiosas, “los brotes están ocurriendo en lugares donde la vacunación pediátrica es deficientemente baja, como en el caso de algunos brotes que se han producido en los Estados Unidos”.
“Lo que ocurre es que la vacuna contra el sarampión, que también previene la rubéola y las paperas, se ha establecido como política pública durante más de 50 años y ha sido tan efectiva que muchos países han declarado ser libres de sarampión gracias a la vacuna, es decir, no se habían reportado casos en años”, recordó el profesional de salud.
Lamentó que esta situación esté ocurriendo en naciones desarrolladas, en contraste con países como la República Dominicana que enfrenta problemas con las estadísticas. “Ahora estamos viendo brotes en países con sistemas de salud consolidados, con estadísticas establecidas, que ya no tenían sarampión. “¿Qué está sucediendo ahora? No están vacunando y se están enfrentando a las consecuencias. Este es el resultado, y las estadísticas demuestran que donde están ocurriendo estos brotes es porque tienen problemas de baja vacunación”, concluyó.



