Santo Domingo.– El juez Franny González recesó para el próximo viernes 16 de octubre el proceso judicial contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, al considerar que necesita evaluar las pruebas antes de decidir sobre la solicitud de modificación y ampliación de la calificación jurídica presentada por los querellantes.
Durante la audiencia, el magistrado dejó claro que su decisión estará fundamentada exclusivamente en las leyes y no en consideraciones religiosas o éticas, al responder a comentarios realizados en la sala.
“Lo que quiero dejarle dicho es que si yo decido este caso en base a los diez mandamientos, no tiene base legal la decisión. Eso es lo que le estoy diciendo. Es en base a una ley no religiosa que hay que decidir el caso”, expresó.
El juez insistió en que el proceso debe resolverse conforme a las normas jurídicas, independientemente de las posiciones expresadas por las partes.
“El caso es jurídico. Ni ético ni religioso. Estoy basado en la ley. Y estoy atado y obligado a la ley”, manifestó.
El proceso judicial continúa en medio de una solicitud presentada por varias partes querellantes, actores civiles y acusadores particulares para modificar y ampliar la calificación jurídica de los hechos, lo que podría incrementar las penas que enfrentarían los imputados.
Actualmente, los hermanos Espaillat están acusados de homicidio involuntario y golpes y heridas, conforme a los artículos 319 y 320 del Código Penal. Sin embargo, las partes acusadoras buscan que los hechos sean considerados delitos dolosos o voluntarios, contemplados en los artículos 295 y 304.
De prosperar esta solicitud, las penas podrían alcanzar hasta 30 años de prisión, en lugar de los dos años previstos como máximo bajo la calificación jurídica expuesta durante el proceso.
El Ministerio Público atribuye a los hermanos Espaillat presuntas negligencias relacionadas con el mantenimiento y las condiciones estructurales del establecimiento, mientras que sus abogados han cuestionado los argumentos de la acusación.
El receso se produce 18 meses después de la tragedia, mientras los familiares de las víctimas mantienen sus reclamos de justicia.
Hasta el momento, no se ha precisado en la información suministrada la nueva fecha de la audiencia ni el motivo de este aplazamiento.



