En 1960, el físico austríaco Heinz von Foerster (1911-2002) y su equipo publicaron en la revista ‘Science’ un artículo que estudiaba cómo había crecido la población mundial. Los investigadores advirtieron algo llamativo: durante una parte del siglo XX, la población aumentaba cada vez más y más deprisa, de una forma no ya exponencial, sino hiperbólica, de tal manera que, para el viernes 13 de noviembre de 2026, se haría infinita. Esa fecha fue denominada en el estudio el «Día del Juicio Final». El pronóstico era, lógicamente, una singularidad matemática: si mantuviéramos exactamente la misma tendencia observada en los datos, la humanidad no tendría espacio en el planeta, aunque el problema aparecería mucho antes de llegar a ese extremo. A punto… Ver Más