Los polos se mueven. Pero hay que tener cuidado con cuáles. No son lo mismo los polos magnéticos, que cambian de posición porque dependen de la dinámica del hierro líquido del núcleo externo, que los polos geográficos, definidos por el eje alrededor del cual gira la Tierra. Y ninguna de las dos cosas es tampoco lo mismo que la llamada ‘deriva polar verdadera’, un fenómeno mucho más profundo en el que es la propia Tierra sólida (corteza y manto) la que cambia de orientación respecto a su eje de rotación. Ahora, un nuevo estudio dirigido por Mathew Domeier y recién publicado en ‘ Science ‘ aporta nuevas pruebas de que ese ‘resbalón’, el de la corteza y el manto a… Ver Más