Probamos los nuevos HeadPhone (1) Pro: la madurez acústica de Nothing desafía a los gigantes

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Nothing acaba de presentar en sociedad el que, sin duda, es su mejor dispositivo de sonido hasta la fecha. Y hay que reconocer que ha hecho bien los deberes. En ABC hemos tenido ocasión de poner a prueba durante unos días los nuevos HeadPhone (1) Pro, unos auriculares de diadema que no solo heredan el inconfundible diseño transparente de la marca londinense, sino que dan un salto evolutivo espectacular. Si los anteriores modelos buscaban hacerse un hueco en un mercado saturado, la nueva versión viene directamente a medirse con los más grandes y a reclamar su puesto en el podio. ¿Pero lo consigue? Para ello, Nothing ha apostado por un difícil equilibrio entre el uso diario y las herramientas de nivel profesional. La inmensa mayoría de los auriculares de consumo del mercado confían en un único transductor para reproducir todo el rango de sonido. Pero al colocarnos los HeadPhone (1) Pro, lo primero que sorprende es la excelente separación de frecuencias, algo que se explica al mirar a través de su cristal protector y comprobar que estamos ante una arquitectura de triple driver. Esto significa que el equipo de ingeniería ha dividido minuciosamente el trabajo de los auriculares. Por un lado, tenemos un driver dinámico de graves de 40 milímetros que cuenta con un sistema de doble imán y que aporta hasta un 15 % más de fuerza que la generación anterior para lograr bajos contundentes y sin distorsión. Por otro, un segundo driver dinámico de precisión se encarga de que las voces y los instrumentos brillen en las frecuencias medias. Pero la verdadera joya de la corona es su driver xMEMS para los agudos, cuyo diafragma de silicio es 95 veces más rígido que el plástico y extremadamente ligero, lo que significa que responde a los cambios con una velocidad vertiginosa. En nuestras pruebas, al escuchar pistas complejas con múltiples capas de instrumentos, el sonido (que abarca un impresionante rango de 20 Hz a 40 kHz) se percibe espacioso, nítido y sin ese efecto de «barullo» sonoro que sufren otros modelos de este precio. Además, los puristas están de enhorabuena: los auriculares soportan audio de alta fidelidad sin pérdidas de hasta 24 bits/192 kHz mediante conexión USB-C. Otra de las «jugadas» de Nothing ha sido sin duda su colaboración con los prestigiosos Metropolis Studios de Londres. Y esto no es una simple pegatina en la caja, sino algo que se nota tanto en el software como en el hardware. En el auricular izquierdo, en efecto, Nothing ha ‘escondido’ un pequeño interruptor físico llamado Flat EQ (Ecualizador Plano). Al activarlo, el auricular desactiva el audio espacial y el procesamiento para ofrecer un sonido totalmente neutro, idéntico al que usan los ingenieros en el estudio como referencia. Es una delicia para quienes producen música o simplemente quieren escuchar la grabación original tal y como se concibió. A esto se suma el modo Studio B, un entorno de audio espacial dinámico que recrea virtualmente la acústica de una sala de mezclas profesional. Y si preferimos algo más inmersivo, el dispositivo incluye cinco modos espaciales (como Concert Hall para música clásica o Live House para rock) y cinco perfiles de ecualización diseñados por Metropolis para realzar distintos géneros británicos. Sacar los HeadPhone (1) Pro a las siempre ruidosas calles de la ciudad fue nuestra verdadera prueba de fuego. Porque aquí es donde entra en escena su renovado sistema de cancelación activa de ruido (ANC) adaptativa, capaz de reducir hasta 46 dB. Para lo cual Nothing ha integrado nada menos que 10 micrófonos (cinco en cada auricular). Al reubicar los micrófonos hacia el interior de la estructura, se ha logrado minimizar, por ejemplo, el molesto impacto del viento cuando caminamos al aire libre. Físicamente, el aislamiento pasivo también ha mejorado. No en vano, las nuevas almohadillas de poliuretano y nailon son un 50 % más blandas que las de la generación anterior e integran una barrera interna de silicona de 8 milímetros. Quien use gafas agradecerá profundamente esta suavidad extra, ya que las patillas no rompen el sellado acústico ni generan molestias tras horas de uso. En cuanto al diseño, el lenguaje de Nothing sigue intacto, aunque cabría decir que se ha refinado. La cámara acústica se deja ver bajo un resistente cristal Panda Glass 9H. La estructura principal es de aluminio, pero se han sustituido los brazos de acero del modelo anterior por titanio. Esto los hace un 45 % más ligeros en esa zona que los Headphone (1), dejando el peso total en unos cómodos 327 gramos. Con una certificación IP52 contra polvo y salpicaduras, los nuevos auriculares son aptos para el ajetreo diario. En cuanto a la batería, las cifras oficiales prometen, y en nuestras pruebas han cumplido: hasta 68 horas de autonomía sin ANC, y unas nada desdeñables 30 horas con la cancelación activada. Y si nos quedamos a cero, apenas 5 minutos de carga rápida nos permiten 2 horas extra de música con el ANC activo. Cuentan además con Bluetooth 6.1 y compatibilidad con Auracast, lo cual permite retransmitir audio a varios dispositivos compatibles simultáneamente. Los HeadPhone (1) Pro están disponibles en España a partir de hoy mismo por 349 euros en su web y en Amazon.es. Mañana llegarán también a otros canales de venta. ¿Es un precio adecuado? Rotundamente sí. Son solo 50 euros más caros de lo que costaban los Headphone (1) en su lanzamiento, pero el salto cualitativo es enorme. Si miramos al mercado, competidores como Apple rozan los 700 euros, mientras que opciones de Sony o Technics de precio similar rara vez ofrecen una arquitectura de triple driver con este nivel de refinamiento acústico. Sin embargo, no todo es perfecto y hemos encontrado algunas debilidades. La funda de transporte incluida, por ejemplo, es rígida, fabricada en TPU, y menos lujosa que las opciones de piel de algunos rivales, aunque incluye una práctica argolla. Además, a diferencia de otros modelos premium, las almohadillas no cuentan con un sistema magnético de fácil extracción; si se desgastan con el tiempo, Nothing recomienda enviarlos a su servicio técnico para realizar el cambio, lo que resta puntos en reparabilidad directa por parte del usuario. Pese a estos pequeños detalles, la conclusión principal es que Nothing ha logrado crear un dispositivo sobresaliente. Los HeadPhone (1) Pro no solo tienen un diseño que atrapa miradas, sino que esconden una ingeniería sonora impecable que enamorará tanto al aficionado de a pie como al entendido exigente que busca la máxima fidelidad de estudio. Sin duda, un verdadero golpe sobre la mesa.