SANTO DOMINGO.- El coordinador general de Participación Ciudadana, Francisco Álvarez Valdez, afirmó que prefiere que los jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y de las altas cortes permanezcan en sus cargos hasta alcanzar la edad de retiro, en lugar de someterse a un proceso de evaluación cada siete años por parte del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
Entrevistado por el periodista Federico Méndez en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana por RNN, canal 27, Álvarez Valdez sostuvo que el sistema de evaluación periódica debe ser eliminado porque, a su juicio, puede afectar la independencia de los jueces.
“Hoy día tenemos ese sistema pernicioso que hace que cada siete años el Consejo Nacional de la Magistratura se reúna como espada de Damocles para ver quién se portó bien y quién se portó mal y entonces decidir si continúan o no continúan en la Suprema Corte de Justicia”, expresó.
El jurista consideró que este mecanismo debería modificarse en una próxima reforma constitucional y manifestó que en torno a ese punto podría existir consenso.
A su entender, someter a los jueces a una evaluación periódica para determinar si permanecen en sus cargos puede generar una presión incompatible con la independencia judicial.
Álvarez Valdez comparó este esquema con el establecido para la Procuraduría General de la República tras la última reforma constitucional, al señalar que, en ambos casos, la permanencia en el cargo queda condicionada a una eventual ratificación.
“Lo mismo pasó con la última modificación constitucional, donde la Procuraduría General de la República se elige solo por dos años y aquí se le ocurrió ese disparate que una persona que ocupa la Procuraduría General de la República solamente puede durar dos años en sus funciones. Puede ser ratificado siempre y cuando se porte bien. Entonces es el mismo concepto que hay detrás”, sostuvo.
Prefiere el sistema anterior a 2010
El coordinador general de Participación Ciudadana dijo que favorece retomar el esquema que existía antes de la reforma constitucional de 2010, bajo el cual los jueces de la Suprema Corte y de las altas cortes permanecían en sus funciones hasta alcanzar la edad de retiro.
“Prefiero otro sistema que es el que teníamos antes del 2010, que es que los jueces de la Suprema Corte y de las altas cortes permanezcan en sus funciones mientras no les llegue la edad de retiro”, enfatizó.
Consideró que, mientras un juez del Poder Judicial no haya alcanzado la edad establecida para su retiro, debería continuar ejerciendo sus funciones en la Suprema Corte de Justicia.

Equidad de género
Álvarez Valdez también llamó a tomar en cuenta el equilibrio de género en la integración de la Suprema Corte de Justicia, al señalar que la Constitución establece criterios en ese sentido.
“Actualmente en la Suprema Corte de Justicia solamente van a quedar dos mujeres de cinco que había anteriormente. Están quedando dos. Eso significa que este proceso del Consejo ahora deberá por lo menos seleccionar tres mujeres adicionales”, afirmó.
Jueces de carrera y externos
Otro de los aspectos que, según Álvarez Valdez, debe observarse en el actual proceso de selección es la proporción entre los jueces provenientes de la carrera judicial y quienes proceden del ejercicio profesional, la academia o el Ministerio Público.
Explicó que la Constitución establece que tres cuartas partes de los jueces de la Suprema Corte de Justicia deben provenir de la carrera judicial, mientras que una cuarta parte puede corresponder a profesionales provenientes de otros ámbitos.
“Bueno, pues ahora mismo solamente queda una vacante pendiente de fuera de la carrera. Una sola. Porque ya hay tres que están allí, que vienen de fuera de la carrera, y para poder completar la cuarta parte solamente quedaría una posición por llenar”, expuso.
El representante de Participación Ciudadana señaló que actualmente hay 88 aspirantes para ocupar las vacantes de la Suprema Corte de Justicia, pero sostuvo que, conforme a esa proporción, solamente uno de los seleccionados podría provenir de fuera de la carrera judicial.



