La Administración Trump dio este miércoles el paso definitivo para ejecutar un nuevo modelo petrolero para Venezuela: el Gobierno de EE.UU. entra formalmente, mediante una participación en una empresa privada, en la explotación de una parte sustancial de las reservas de crudo venezolanas, mientras Chevron y la italiana Eni amplían en paralelo sus operaciones en el país. Es un cambio de enorme alcance tras las décadas de sanciones, restricciones y enfrentamiento con Caracas, y convierte a Washington en actor directo, responsable último, de la reordenación del mercado energético venezolano. La fórmula elegida permite a la Casa Blanca insistir en que el Gobierno estadounidense no será quien opere los pozos, sino una empresa privada. El secretario norteamericano de Energía, Chris Wright,… Ver Más