January 8, 2024
Imagen para móvil, amp y app Código móvil An Update on Peregrine Mission One: pic.twitter.com/Q20dGVOMml— Astrobotic (@astrobotic)
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January 8, 2024
Siete horas antes, todo había salido incluso mejor de lo previsto. Con puntualidad británica, el Vulcan Centaur propulsado por dos motores BE-4 de Blue Origin y su carga se elevaron en el cielo a las 2.18 hora local de la despejada madrugada en Cabo Cañaveral (8.18 en España). Pero el equipo contuvo la respiración hasta que casi una hora después (a las 3.09 en Florida, 8.09 de la mañana en España) la primera etapa del Vulcan Centaur puso de camino a la órbita terrestre a la nave Peregrine, que inicia su camino sola, Aplausos en la sala de control y y vítores para celebrar el éxito de ULA, que en los últimos tiempos y debido a los retrasos (el Vulcan Centaur lleva ideándose más de década y media), ha atravesado severas crisis financieras y de credibilidad. «Estoy tan emocionado que no puedo decir cuánto«, señaló Tory Bruno, presidente y director de ULA justo después de que Peregrine se implementara con éxito. «Hemos esperado mucho tiempo hasta este momento, pero finalmente ha llegado». Entonces la presión se trasladaba a los cuarteles generales de Astrobotic, que debían ‘despertar’ a la Peregrine tras haber sido llevada por el cohete Vulcan Centaur al espacio. Todo marchaba según lo previsto hasta que la sonda no ha podido ser orientar sus paneles solares de forma correcta, lo que podría ser un grave problema en su viaje. En teoría, Peregrine se insertaría en la órbita lunar 12 días después del lanzamiento para probar el alunizaje el próximo 23 de febrero. La implicación de la NASA en la misión Esta nave es el esfuerzo de Astrobotic, una de las compañías elegidas por la NASA para la iniciativa Commercial Lunar Payload Services (CLPS), creada como una forma de ‘subcontratación’ en la que empresas privadas idean las sondas lunares de carga con inversión de la agencia espacial estadounidense, si bien son las empresas quienes operan los vuelos. Es, a pequeña escala, lo que ocurre con gigantes como SpaceX, cuya nave Crew Dragon hace de medio de transporte para los astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), además de para vuelos para otras agencias y empresas privadas. MÁS INFORMACIÓN noticia Si ‘O la hipótesis del zoo o nada’: ¿Una solución definitiva a la Paradoja de Fermi? La NASA además se juega en esta misión cinco instrumentos que serán claves en el desarrollo del Programa Artemis, el esfuerzo de la agencia espacial estadounidense por regresar tripulaciones a la Luna y establecer bases permanentes en nuestro satélite. En concreto, la sonda contiene varios espectrómetros para conocer las condiciones y el ambiente de cara a futuras estancias allí; así como reflectores lunares, una suerte de ‘espejos’ sobre una estructura de aluminio que, al apuntarse con un láser, permiten determinar con exactitud la distancia desde cualquier nave espacial en órbita o durante el alunizaje.