Svetlana canta una nana a Valery. No hay forma de dormir al pequeño, de solo dos semanas. Valery es uno de los 17 bebés paridos por madres subrogadas que aguardan la llegada de sus padres extranjeros en esta clínica improvisada en el bajo de un edificio a las afueras de Kiev. Valery es el nombre con el que le han bautizado sus cuidadoras ucranianas, que desconocen los nombres reales que las familias extranjeras han elegido para los pequeños. «Lo más importantes es su seguridad, aquí están a salvo de posibles bombardeos de Rusia y esperamos a sus padres, que son de diferentes países y continentes», explica Svetlana, que lleva tres años trabajando con esta compañía. Hay diez cuidadoras y, debido… Ver Más
