No hace tanto tiempo, una crisis tan grave como la de Ucrania se estaría negociando a puerta cerrada y con documentos secretos. Nada de redes sociales, ni filtraciones, ni tertulianos banalizando, ni ‘expertos’ intoxicando. Y, por supuesto, nada de convertir el despliegue de fuerzas militares en un alarde. Sin embargo, en la actual situación de lucha de legitimidades, llama la atención el nivel de publicidad con que todos los actores implicados actúan en el peor pulso desde el final de la Guerra Fría.
En contraste con este peligroso teatro, sirva como ejemplo la discreta manera en que el presidente Kennedy gestionó la crisis de los misiles cubanos hasta que él mismo anunció al país la amenaza nuclear planteada por el… Ver Más
