Este avance nos acerca a «la próxima frontera de la recuperación funcional», como ha asegurado el profesor de psicología y autor principal, Timothy Gentner, en un comunicado de la Universidad de California San Diego.
Para generar el canto de los pájaros, el sistema empleado mide las señales cerebrales de ejemplares del pinzón a través del uso de implantes de electrodos de silicio, colocados en la parte del cerebro ocupada de mover los músculos responsables del canto Posteriormente, emplearon tecnología para la decodificación de las señales cerebrales, a través del uso de algoritmos de aprendizaje automático que generan copias creadas por ordenadores del canto de los pinzones.
El algoritmo está entrenado por ecuaciones matemáticas que tienen en cuenta los cambios en la presión y la tensión que tienen lugar en el órgano vocal de los pinzones, llamado siringe, mientras el pájaro canta. El uso de un algoritmo permite una mayor eficiencia que el uso en bruto de las señales cerebrales, según los autores del estudio.
Dado que a los pájaros les sucede lo mismo que a los seres humanos y no pueden hablar de forma fluida al escuchar su voz con retraso, el uso de esta técnica para crear prótesis de habla tiene que asegurar que la latencia sea baja.