El espacio interestelar, o el ‘hueco’ que queda entre las estrellas, ocupa casi todo el volumen de las galaxias. Son lugares oscuros, en los que parece que no hay nada. Pero no es cierto. Estas regiones están repletas de gas, principalmente hidrógeno y helio, además de polvo y el remanente de los elementos químicos procedentes de varias generaciones de estrellas. En algunas zonas se dan reacciones químicas complejas que crean nubes moleculares, convirtiendo el ‘apacible’ gas en una zona convulsa, donde comienzan a surgir estrellas. Una suerte de ‘viveros estelares’ en los que han nacido todas y cada una de las estrellas que podemos ver cada noche en el cielo. Ahora, un equipo de astrónomos internacionales ha mirado durante cinco… Ver Más