Debido a la nueva política del Gobierno estadounidense, 400 migrantes (entre ellos 89 menores), principalmente centroamericanos, se congregaron en el puesto fronterizo de El Chaparral que divide Tijuana de San Diego. Se calcula que podrán traspasar en los más de tres mil kilómetros de frontera sólo 300 diarios en tres puntos seleccionados entre los que se encuentra San Ysidro colindante con la zona urbana de Río Tijuana. Ante la desinformación entorno al proceso que les permitiría llegar a Estados Unidos la mayoría de los migrantes acuden sin cita previa con tan sólo un papel en el que se les numera, por lo que muchos continúan estancados o se les remite a días posteriores.
Inmigrantes esperan recibir comida en la frontera de México con EE.UU.
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EP
El director de atención al migrante en Tijuana augura que un grupo de unas 25 personas traspasarán la frontera diariamente siempre a primera hora de la mañana por un puerto de entrada que no se encuentre entre los habituales. Todos los migrantes deberán dar negativo en su correspondiente PCR en México con anterioridad a su viaje, permanecerán en cuarentena en hoteles de San Diego hasta que tomen un avión o un autobús a sus destinos finales dentro del territorio estadounidense.
La Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) coordinan con ambos países estos viajes migratorios, el flujo en la frontera, los albergues, así como puntualizan los elegibles en su proceso MPP entre los 25.000 que están en espera. El Protocolo de protección a migrantes, más conocido como MPP o Remain (permanecer) en México, conlleva una política migratoria estadounidense, vigente desde hace dos años. Confiere a las personas que accedan a la nación, y manifiesten interés en solicitar asilo, su regreso a México como ardua espera a la resolución en la corte de inmigración estadounidense amparados en circunstancias humanitarias especiales. Mientras la embajada de Estados Unidos en México remite al procedimiento oficial: «La frontera continúa cerrada y seguimos aplicando nuestras leyes de inmigración».
