Poder que estos Movimientos populistas, obviamente una vez conseguido, no piensan dejar, aprovechándolo al máximo con su mejor instrumento político, que es la «demagogia». La difícil situación sanitaria y económica de los últimos meses requiere medidas urgentes y eficaces; requiere medidas que no pueden ofrecer estos Movimientos populistas que no tienen ni experiencia ni ideas, solo están concentrados en poner en discusión el sistema y en cómo perpetuarse en el conquistado poder.
No es un caso que sus iniciativas son mayoritariamente asistenciales, son temporales y demagógicas porque no solventan en manera estructural los problemas sociales y económicos que tienen los Países. Esta es la compleja situación en la cual estamos en estos últimos tiempos; una situación debida a los errores de la Política que ha creado en la población desconfianza y afán de de intentar nuevas vías con la esperanza de tener suerte. ¿Suerte? ¿Os parece que es el momento de esperar en la suerte?
Ahora se necesita experiencia, conocimiento, preparación y buenas intenciones que priman el interés público. Los Partidos con tradición política han cometido graves errores pero esto no significa que su experiencia política e historia democrática deben ser puestas en discusión. A estos Partidos que están al Gobierno o en la oposición, no obstante sus distintas visiones y posiciones institucionales, debemos pedirles que busquen la moderación y el debate constructivo sin aceptar ni el chantaje populista para mantenerse en el Gobierno ni la continua pelea, que es el mejor terreno de cultivo de estos Movimientos populistas que se hacen más fuertes cuanto mas grande sean las divisiones. Mi deseo para España e Italia es que entre los Partidos con tradición democrática y cultura política prevalezca el diálogo sobre las continuas peleas y prevalezca un sano diálogo con el Mundo Productivo, que es el mayor aliado para la recuperación; mi deseo es que la población electoral cuando sea llamada a votar acabe con escuchar el cántico de las sirenas como hizo Ulises salvándose o acabe con promover experimentos y apoye a quien tiene historia, experiencia, preparación y un comprobado sentido del Estado y de las Instituciones porque la actual gravísima situación no se resuelve con la demagogia. El riesgo de caer en una dramática y larga recesión económica es cada día mayor.
