Hasta la fecha se conocen más de 4.000 exoplanetas, mundos que orbitan una estrella que no es el Sol. Algunos de ellos tienen interés por encontrarse en la zona de habitabilidad, es decir, ni demasiado lejos ni demasiado cerca de su estrella anfitriona como para poder albergar agua líquida en su superficie y, quizás, quién sabe, vida. Otros son indudablemente inertes, al menos para la vida tal y como la conocemos, pero resultan igual de apasionantes por romper con lo que creíamos saber sobre la formación y la evolución de los planetas o por tener varios soles brillando en el cielo. Estos son algunos de ellos descubiertos por los astrónomos en los últimos años.