La noche del 24 de febrero de 2016, Elizaveta –que tenía entonces 19 años– mató a su hermana Stephanie –de 17 años– «con particular crueldad y con el objetivo de burlarse de la víctima», explicaron las autoridades.
La joven infligió al menos 189 puñaladas a la menor con un cuchillo en todo el cuerpo. Además, le arrancó los ojos y le cortó las orejas.
Según los primeros informes, Elizaveta tenía envidia de su hermana menor. Ambas eran modelos, pero la hermana mayor copiaba a la menor en detalles como el color del pelo o el uso de cosméticos. También se contemplaron otras hipótesis: desde que Elizaveta lo hizo por dinero hasta que el asesino fuera el novio de la víctima, Alexei Fateev, a quien las autoridades terminaron considerando un testigo.
Según el portal ruso «MK», ambas hermanas mantenían una relación de amor/odio. Tampoco ayudaron sus circunstancias familiares: las dos formaban parte de una familia numerosa y, durante su adolescencia, llegaron a acudir a las autoridades para pedir que las llevaran a un orfanato.
Se espera que el juicio comience en las próximas semanas.
