Ataulá Afghan, miembro del consejo provincial de Helmand, ha afirmado: «Eran personas que estaban en una fiesta nupcial cerca del lugar del ataque».
Por su parte, Abdulmayid Ajundzada, también miembro del consejo provincial, ha cifrado en 40 los muertos, todos ellos civiles, según la agencia de noticias Reuters.
El Ministerio de Defensa ha salido rápidamente al paso de las denuncias y ha resaltado que la operación ha sido ejecutada contra un almacén de armas de los talibán, al tiempo que ha asegurado que se ha saldado con la muerte de 22 supuestos insurgentes, entre ellos varios extranjeros.
El suceso ha tenido lugar apenas unos días después de la muerte de al menos 30 civiles como consecuencia de un ataque aéreo perpetrado en una zona en la que se estaba procediendo a la recogida de la cosecha de cacahuetes en la provincia de Nangarhar (este).
