El ministerio del Interior ha tomado este sábado las mismas o superiores medidas de seguridad que las tomadas el 1º de mayo pasado, en un momento álgido de las manifestaciones de protesta “amarilla”.
Cuatro meses más tarde, este sábado coinciden en París un rosario de manifestaciones de muy diversa índole.
Varias franquicias extremistas (de izquierda y derecha) de los chalecos amarillos han convocado manifestaciones en los Campos Elíseos, la plaza de la Concorde y la plaza de la iglesia de la Maleine.
Preventivamente, los comerciantes de esas zonas se “organizaron” desde la noche del viernes, intentando proteger de alguna manera sus escaparates. Desde primeras horas de la mañana, una veintena de estaciones de metro fueron cerradas y los CRS tomaron todas las zonas estratégicas.
Ecologistas más menos radicales han convocado su manifestación, propia, en la plaza del Panteón. Chalecos y ecologistas no siempre son “compatibles”. Pero el gobierno de Emmanuel Macron teme la eventual “convergencia de luchas”.
Esas manifestaciones de protesta coinciden un día teóricamente festivo. Este sábado se celebra una jornada del patrimonio nacional. Del Palacio del Elíseo a numerosos monumentos nacionales se han abierto el público… “Apertura” que no deja de plantear problemas de seguridad.
Cadenas de radio y tv anuncian una “jornada inflamable”. Veremos.
