«No importa cómo se disfrace, es cegadoramente obvio que el propósito de la suspensión ahora sería evitar que el Parlamento debata el brexit y lleve a cabo sus tareas de moldear un rumbo para el país», lamentó Bercow, que se encuentra actualmente de vacaciones. Según Bercow, en estos «momentos tempranos» en el liderazgo de Johnson al frente del Gobierno británico, éste debería «buscar establecer, en lugar de socavar, sus credenciales democráticos y su compromiso con la democracia parlamentaria».
Por contra, el «premier» ha insistido en que los diputados tendrán un «amplio margen temporal» para debatir el brexit antes del 31 de octubre, cuando deberá abandonar la Unión Europea.
Por su parte, el líder laborista, Jeremy Corbyn ha remarcado en una carta dirigida a la reina Isabel II que la suspensión del Parlamento, solicitada a la soberana por el primer ministro del Reino Unido, «no es aceptable».
El veterano político se dirigió a la monarca después de que el «premier» confirmara que previamente le había solicitado el cierre temporal de los Comunes, un paso controvertido que imposibilita que los diputados puedan buscar maneras legales con las que evitar un brexit sin acuerdo.
Según señala Corbyn en esa misiva, el primer ministro está tratando de «avasallar» la democracia del Reino Unido a fin de «forzar una salida sin acuerdo de la Unión Europea» el próximo 31 de octubre.
«Cuando el Parlamento se reanude -según su calendario, de manera muy breve la próxima semana-, lo primero que haremos es intentar legislar para impedir lo que está haciendo», ha adelantado. «En segundo lugar, convocaremos una moción de confianza en algún momento», ha agregado.
