Según Bridget Weiss, la superintendente del Distrito Escolar de la ciudad, la información llegó a las autoridades gracias a que otro estudiante de la escuela avisó a sus padres que los había escuchado hablar en los pasillos del colegio sobre su «plan» de llevar a cabo un tiroteo en el aula de clase.
Los oficiales del Departamento de Policía localizaron a los dos estudiantes implicados y los mantuvieron bajo custodia en la mañana del jueves pasado. En consecuencia, el colegio envió correos electrónicos y realizó numerosas llamadas a los padres de todos los estudiantes para informarles lo que había sucedido y que no había ninguna amenaza para sus hijos.
Después de que las autoridades culminasen la investigación, ambos estudiantes fueron arrestados, acusados, y transladados al Centro Juvenil Johnson. Weiss sostuvo en un comunicado que considera que es necesario enseñar a los estudiantes sobre el poder que tienen las palabras y las ideas, sobre todo cuando se trata de una amenaza. «Realmente queremos que los estudiantes sepan que ahora hay consecuencias significativas por hacer amenazas como esta. Felicitó al estudiante que le contó a sus padres lo que había escuchado, que resultó ser cierto. Es algo genial cuando los niños hacen lo correcto, y en este caso, este chico ha hecho lo correcto al hablar con sus padres», subrayó la superintendente en un comunicado de prensa.
Las autoridades explicaron a la comunidad, que debido a los antecedentes que hay en Estados Unidos con respecto a la violencia y las armas, se han visto en la obligación de tomarse en serio todos los informes de amenazas y cualquier acontecimiento que pueda ser sospechoso. Por lo que animaron a todos los estudiantes y a sus familiares a que continúen compartiendo información si escuchan o ven algo sospechoso para poder hacer de los centros educativos, un lugar de seguridad y confianza.
