En un intento de limar asperezas, Macron ha elogiado la figura de Trump, que ha aterrizado acompañado por su esposa, Melania Trump. «Es un invitado especial, y nuestras discusiones son muy importantes para nosotros», ha declarado el francés ante los medios de comunicación. Al respecto, ha insistido en que los líderes del G-7 han de «trabajar muy duro» porque comparten «el mismo objetivo».
«De hecho, tenemos mucho en común», concedió el norteamericano, que valoró positivamente la situación en la que se ha encontrado a la localidad francesa.
A lo largo de este sábado han tomado tierra en Biarritz otros jefes de Estado y líderes políticos del G-7, entre ellos el primer ministro japonés, Shinzo Abe; y la canciller alemana, Angela Merkel.
También Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, que ha incluido en su agenda un encuentro con el presidente español en funciones, Pedro Sánchez. Tal y como informó en la edición de este sábado el diario ABC, el dirigente socialista, que ha sido invitado a la cena de mañana por el propio Macron, mantendrá una reunión con Johnson, con quien hablará sobre el Brexit.