El Ejecutivo francés anunció, de la mano de su ministro de Interior, Christophe Castaner, que en torno a 13.200 agentes y gendarmes velarán para que nada ocurra durante los próximos días en el territorio galo. Contarán con el apoyo de las Fuerzas de Seguridad españolas, que desplegarán otros 2.810 efectivos «preparados para garantizar la seguridad y los derechos y libertades de los ciudadanos».
«No hay ninguna improvisación», ha puntualizado hoy Grande-Marlaska, que en una comparecencia de prensa en San Sebastián ha incidido en que los agentes españoles están «formados y preparados para prevenir» los «hechos violentos» que se pueden producir en este tipo de cumbres. En este sentido, el ministro de Interior ha advertido de que grupos de izquierda radical o anarquistas buscarán «tener su protagonismo» durante la reunión del G-7.
En todo caso, ha insistido en que existe «una labor previa donde se han establecido los dispositivos necesarios para garantizar la seguridad ciudadana».