Las reuniones de trabajo comenzarán la mañana del domingo en el Hotel du Palais, un majestuoso palacio construido en 1855 y utilizado como residencia de verano por la emperatriz Eugenia de Montijo. Será la jornada más cargada de la cumbre e incluirá ponencias sobre economía y seguridad internacional y lucha contra las desigualdades. También se presentará un informe sobre igualdad entre hombres y mujeres de la mano de la directora general de la ONU, Phuzile Mlambo-Ngcuka.
La tarde del domingo se espera la llegada a Biarritz del presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, quien tomará parte en la cena de jefes de Estado invitado por el propio Macron. En principio, será la única intervención en el G7 del dirigente socialista, que hoy mismo se trasladará a Gran Canaria para conocer la situación del territorio tras los incendios producidos en los últimos días.
La cumbre se reanudará a las 09.00 horas del lunes con diversos encuentros bilaterales, seguidos de una ponencia sobre clima y biodiversidad. Posteriormente se abordarán otros asuntos como la transformación digital. El final del evento tendrá lugar a las tres de la tarde, cuando está programada una conferencia de prensa de los dirigentes del G7.
Máxima seguridad
La cumbre del G7 se desarrollará bajo un estricto control de seguridad. Miles de agentes de policía vigilan las calles de Biarritz desde principios de semana con el objetivo de impedir cualquier tipo de altercado en los alrededores del Hotel du Palais. Según informó recientemente el ministro francés de Interior, Christophe Castaner, en total se desplegarán 13.200 agentes y gendarmes, que contarán con el apoyo de las fuerzas militares.
De hecho, ya se han producido las primeras detenciones en la localidad francesa. Según informó la cadena BFMTV, el pasado lunes la Policía arrestó a cinco personas en Tours y Capbreton por planear un atentado en un hotel en el que está previsto que se alojen los gendarmes. Al parecer, los implicados pretendían prender fuego al edificio.
«Contracumbres»
Paralelamente a la reunión de Biarritz, grupos de izquierda y extrema izquierda planean celebrar durante estos días diversos actos de protesta, principalmente en Irún, Hendaya y Urruña. El Gobierno vasco ha movilizado a cerca de 4.000 agentes de la Ertzaintza para preservar la seguridad.