Se abre así paso a una concreta posibilidad de que la crisis de gobierno abierta por el líder de la Liga el pasado 8 de agosto, con la pretensión de ir a unas elecciones generales de inmediato para hacerse con todo el poder, desemboque en un cambio de mayoría en el parlamento, con un ejecutivo formado por el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático (PD), una mayoría que además podría contar con el apoyo de Libres e Iguales, partido de izquierda, y otras minorías de centro, sin descartar incluso a Forza Italia de Silvio Berlusconi. Hoy mismo, el exprimer ministro y exlíder del PD, Matteo Renzi, elogiaba a Berlusconi, destacando que hay un abismo entre el magnate y Salvini, porque el líder de Forza Italia tiene «sentido del Estado».
El día clave para la salida de la crisis será el próximo martes. El primer ministro, Giuseppe Conte, hablará en el Senado, porque prometió decir al parlamento «toda la verdad» sobre la crisis. Se espera que haga un discurso muy duro contra Matteo Salvini. Lo más probable es que inmediatamente después acuda al Palacio del Quirinal para poner su mandato en manos del presidente de la República, Sergio Mattarella, que hoy representa la única institución con credibilidad en el país. Mattarella tendrá consultas con todos los partidos y pretende claridad, cosa que hasta ahora no ha existido por parte de ninguna fuerza política.
Un ejecutivo del Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas es bendecido por el «padre noble» del PD, Romano Prodi, exprimer ministro y expresidentes de la Comisión Europea. En un artículo en el diario «Il Messaggero», Prodi propone una coalición de gobierno que llama «Ursula» –nombre de la nueva presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen- formada por las fuerzas políticas que en Estrasbusgo eligieron a la sucesora de Juncker (PD y M5E votaron a favor y la Liga de Salvini en contra). Prodi sugiere que «se firme un pacto de larga duración, para toda la legislatura, con objetivos y compromisos financieros precisos, siguiendo el modelo de Alemania, donde los democristianos (CDU) y socialistas (SPD) se ponen de acuerdo, pese a sus diferencias, para gobernar».
Partido Democrático y Movimiento 5 Estrellas ya negocian ese posible gobierno, pero el camino no será fácil. Todo es posible. Teniendo en cuenta que ha sido una crisis enloquecida que ni siquiera la han entendido los italianos, la valoración que hace el Quirinal de la crisis no puede ser más cruda: «Estos son capaces de todo y del contrario de todo…».
