Ebrard dijo que la Fiscalía de México estará encargada de estudiar la posible denuncia por cometer actos de terrorismo en contra de ciudadanos mexicanos que viven en Estados Unidos. «Se hará una valoración que tendrá a su cargo la Fiscalía General de la República en solicitar si hay los elementos necesarios para la extradición del autor o los autores de este hecho», añadió el secretario en el comunicado.
Vestido con camisa negra, pantalón de camuflaje y armado con un rifle de asalto, Crusius disparó indiscriminadamente contra la multitud dejando un total de 20 muertos y 26 heridos. Ebrard anunció que por el momento han podido confirmar que hay siete mexicanos entre las personas fallecidas. Las autoridades de Estados Unidos investigan la masacre como un posible crimen de odio, dado que Crusius había previamente publicado un largo manifiesto en un foro de extrema derecha en el que aseguró que la matanza era en respuesta a la «invasión hispana en Texas».
Por su parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, expresó sus condolencias y reiteró su exigencia de que Estados Unidos debe mejorar los controles de «venta indiscriminada» de armas de fuego con el objetivo de evitar tiroteos como el de El Paso. «Somos respetuosos de lo que decidan otros gobiernos, pero pensamos que estos lamentables hechos que se presentaron deben de llevar a la reflexión», dijo López Obrador durante una rueda de prensa.
