El documento, filmado en su casa de Dorset para el Museo de Ciencias británico, respalda el trabajo de las agencias espaciales para desviar o destruir cualquier roca espacial que esté en colisión con nuestro planeta y la necesidad de seguir investigando en este terreno.
«Tenemos muchísimas pruebas de que los asteroides golpean repetidamente los planetas del Sistema Solar, causando daños catastróficos cuando esto pasa», explica en su vídeo, en el que también hace un repaso de su trayectoria y sus hitos laborales más importantes, como el detector de captura de electrones -que permite encontrar agentes tóxicos en regiones tan remotas como la Antártida- o su faceta de inventor espacial -en la que llegó a crear equipos que la NASA utilizaría después en diferentes misiones para la Luna o Marte-. «Soy una persona alegre y no me gusta la idea de que la humanidad será borrada. Me parece un desperdicio, después de todo lo que hemos hecho todo este tiempo, que se quede en nada», dice con una sonrisa.
Novaceno: las máquinas al poder
En la misma entrevista explica que si la humanidad puede evitar las amenazas de los asteroides, en próximo siglo renacerá de una manera muy diferente a la actual, aunque no necesariamente peor. «Novaceno», la nueva era que sigue al Antropoceno y sobre la que ahonda en su último libro, relata cómo la inteligencia artificial dominará el mundo, si bien aún necesitará de los humanos.
«Opino que esto abre una puerta para la evolución de nuevas especies u organismos que se ejecutan por completo en la información», afirma en el video. «Son criaturas que básciamente viven en la inteligencia artificial y serán menos dependientes de la química o la física, como nosotros». Según Lovelock, a pesar de que el hombre pierda la batuta, la nueva era tecnológica será un «soplo de aire fresco» para una Gaia que agoniza.