del umbral.
La del jueves fue la primera prueba electoral para un Boris Johnson recién llegado a Downing Street y, según la BBC, se saldó con la derrota más prematura para un primer ministro desde la Segunda Guerra Mundial.
El aspirante «tory», Chris Davies –que perdió el escaño tras ser acusado de presentar documentos falsos para obtener dietas–, obtuvo apenas 1.425 votos, frente a los 8.038 que logró la candidata liberaldemócrata Jane Dodds. Los laboristas quedaron relegados a la cuarta plaza, por detrás del Partido del Brexit de Nigel Farage.
Otras formaciones como Plaid Cymru y Los Verdes no presentaron candidatos para intentar maximizar las opciones de partidos que, como los liberaldemócratas, defienden la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. El Partido Liberal Demócrata cuenta ahora con 13 representantes en la Cámara de los Comunes.
Tras perder este escaño, el Partido Conservador tiene 320 diputados en los Comunes –310 «tories» más los diez diputados asociados del Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte (DUP)–, solo uno más
que los 319 que suma la oposición. Esto significa que Johnson depende para poder aplicar su proyecto político del apoyo total de su grupo parlamentario y del DUP, lo que no siempre está garantizado.
La nueva líder de la formación, Jo Swinson, ha aprovechado los últimos resultados para cargar contra el nuevo primer ministro. «La menguante mayoría de Boris Johnson deja claro que no tiene mandato para sacarnos a golpes de la UE», ha advertido.
Johnson ha prometido consumar el Brexit el 31 de octubre, haya o no acuerdo de por medio.
