Según informa Íñigo Gurruchaga, los diputados tendrán que votar por el acuerdo sin conocer el texto legal que lo articula y sin un análisis del Ministerio de Hacienda sobre su impacto económico. Oliver Letwin, diputado conservador que ha participado en la coordinación de miembros de diferentes partidos para impedir una marcha sin acuerdo, encabeza esta vez una enmienda en la que se aplaza la decisión sobre el acuerdo a la culminación de los debates y votos sobre el proyecto de ley.
La aprobación de esa moción evitaría que un voto favorable a la formulación genérica del acuerdo sea seguido por el rechazo del proyecto de ley, de tal modo que el procedimiento urgente desembocaría en una marcha abrupta el 31 de octubre, burlando así la ley aprobada por el Parlamento que exige al Gobierno que pida a la UE una extensión si el acuerdo es derrotado.
Tal y como apunta «The Guardian», se espera que tanto los laborisas, como los conservadores «en rebeldía» con su partido respalden esta propuesta. El rotativo británico destaca que Letwin ha insistido en que su plan no es bloquear el acuerdo. Pero si su enmienda sale adelante, el escenario previsto por Boris Johnson sería radicalmente diferente incluso si consiguiera el respaldo de la mayoría de los parlamentarios.
Si la enmienda no decae, el primer ministro británico estaría obligado a pedir una extensión en los plazos a Bruselas y Reino Unido no abandonaría la Unión el próximo 31 de octubre. Algo que Johnson ha reiterado en numerosas ocasiones que no hará. Johnson reiteró en la noche de ayer que Reino Unido abandonará la UE ese día y que el acuerdo «es el mejor que puede lograrse».
Según informa la BBC, el partido conservador amenaza con depurar a todos aquellos parlamentarios que apoyen la enmienda de Letwin. E insiste en que el Gobierno presentará el acuerdo del Brexit el próximo lunes.