Müller espera que se convierta en «una decisión política duradera» y ha llamado a una revisión general de calderas de gas en todo el país para optimizar su funcionamiento y maximizar el ahorro en el consumo. «El mantenimiento puede reducir el consumo de gas entre un 10% y un 15%», ha dicho, «y tiene que suceder ahora y no en el otoño». En caso de verse obligada a decretar el racionamiento de gas el próximo invierno, «serán prioritarias las industrias alimentaria y farmacéutica, tomaremos como criterios el daño comercial, al daño económico, las consecuencias sociales y también a los requisitos técnicos de la operación de la red de gas», ha adelantado.
El ministro de Economía y Clima, Robert Habeck, que comparte ese temor, ha recomendado a las empresas que compren generadores de energía de emergencia y que los generadores tengan un tiempo de puenteo de 72 horas, según consta en una respuesta parlamentaria del Secretario de Estado para Asuntos Económicos Patrick Graichen (Verdes) al diputado de la CSU Stephan Pilsinger.
Habeck ha anunciado, además, que espera recibir gas noruego a partir de 2024 para suplir el suministro ruso. «Se recomienda especialmente equipar con generadores de energía de emergencia para los operadores de infraestructura crítica». «Las empresas ahora están examinando proyectos para poder aumentar sus suministros de gas a partir de 2024 y 2025», ha confirmado Terje Aasland, ministro noruego de Petróleo y Energía, «la crisis del sector energético tendrá efectos a largo plazo, de manera que necesitamos centrarnos en invertir en nueva capacidad de producción de gas».
Las empresas comienzan a tomar medidas de cara al futuro. Así, Henkel, además del teletrabajo, quiere usar más carbón y energía en su planta que se abastece, sobre todo, de gas
Algunos ayuntamientos, como el de Hamburgo, baraja racionar el agua caliente para los hogares privados, en caso de un cuello de botella en el suministro
Las empresas, por su parte, comienzan a tomar sus propias medidas. El fabricante de bienes de consumo Henkel reintroducirá temporalmente el teletrabajo «para reducir significativamente la temperatura en las oficinas», según su presidente, Carsten Knobel. Además, el grupo quiere usar más carbón y petróleo en su planta de energía, propiedad de la compañía en Düsseldorf, que actualmente funciona principalmente con gas. «En comparación con la operación actual, podríamos ahorrar casi un tercio del gas», informa, a la espera de la aprobación de la Agencia Federal de Redes.
Y los ayuntamientos preparan medidas de racionamiento ciudadano, como el de Hamburgo, que está considerando racionar el agua caliente para los hogares privados en caso de un cuello de botella de suministro. Así lo ha explicado el senador regional de Medio Ambiente Jens Kerstan, del partido Los Verdes: «En una situación de escasez aguda de gas, el agua caliente solo podría estar disponible en ciertos momentos del día en caso de emergencia y podría considerarse una reducción general de la temperatura ambiente máxima en la red de calefacción urbana». Por razones técnicas, no será posible en todas partes y Kerstan adelanta que habrá que distinguir entre clientes comerciales y privados.