«Si alguien critica nuestra forma de sacarlos de allí que me explique cómo se debería hacer, porque ignoro el procedimiento de evacuación de animales en medio de bombardeos». Vitali Ilchenko, aún dolido por las críticas, pasea entre las jaulas de su propia reserva en la localidad de Poltava parándose en las jaulas para observar a sus criaturas. Los espacios antes reservados para ejemplares de cada especie han sido divididos para acoger a los refugiados procedentes del zoo de Járkov, la debilidad obvia del veterinario que los rescató –junto a una decena de personas– de los bombardeos.
Un mono verde salta hacia la puerta acristalada y llama la atención de Vitali, quien se deshace al verlo. «¿Cómo está mi preciosidad?», musita… Ver Más
