Son las 11.00 horas del 4 de octubre de 2011. Dos meses después de que Steve Jobs le cediese la dirección de Apple, Tim Cook se prepara para realizar su primera gran presentación desde que controla el timón de la empresa. Durante las dos horas siguientes, el flamante director ejecutivo de la firma, a la que llegó en 1998, acapara las mismas miradas, o más, que el flamante iPhone 4S que sostiene en su mano. La sombra de Jobs es alargada y su influencia, sobre todo entre los que por entonces ya entendían a Apple como una forma de vida, muy grande. Tanto que no fueron pocos los que, en los días previos al evento, apuntaban la posibilidad -quizá con… Ver Más
