Los errores gramaticales son detectados por Gmail a través de los mecanismos de Inteligencia Artificial (IA) de Google, y son capaces de advertir también erratas, corrigiendo de forma automática algunos fallos comunes y advirtiendo de este cambio teamporalmente con una marca de subrayado, como ha explicado la empresa en un comunicado.
Los fallos gramaticales en los «emails» se marcan en azul y Gmail muestra a los usuarios una sugerencia de corrección basada en IA, que puede aceptarse al hacer clic sobre la palabra o la oración resaltadas.
Google ha explicado que la función de corrector puede desactivarse en los ajustes de las cuentas de Google, y que ha comenzado a distribuirse de forma gradual desde este martes y que desde el 12 de septiembre la distribución será total.
La función estará activada por defecto para todos los usuarios de cuentas de Google y por el momento las sugerencias funcionan solo en idioma inglés.