El dirigente pidió además al Ejército que «continúe vigilante» ante la tensión por la región del Himalaya dividida entre la India y Pakistán desde 1947 y por la que han librado dos guerras.
La decisión fue tomada en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) presidida por Khan y que contó con la plana mayor militar y del Gobierno, entre ellos el jefe del Ejército, general Qamar Javed Bajwa, y el ministro de Exteriores, Shah Mahmood Qureshi.
El NSC ha acordado reducir las relaciones diplomáticas con el vecino, pero no ha especificado qué medidas exactas tomará a este respecto.
Según una fuente del Gobierno paquistaní que prefirió mantener el anonimato, una de las medidas que adoptará Pakistán será expulsar al embajador indio del país y no enviar a su representante diplomático a Delhi.
Además, de acuerdo con el comunicado, cortará el escaso comercio bilateral entre ambos países, que en 2018 alcanzó los 2.000 millones de dólares, según datos del Banco Mundial, y revisará los acuerdos bilaterales entre ambas potencias nucleares.
El Gobierno paquistaní, concluyó, llevará ante la ONU y su Consejo de Seguridad Nacional la decisión india de enmendar el lunes el artículo 370 de la Constitución india que daba autonomía al estado y la sección 35A que hace referencia a la ciudadanía regional.
Para Islamabad, es una acción ilegal porque Cachemira está reconocida internacionalmente como un «territorio disputado» y sujeta a las resoluciones que a lo largo de los años ha emitido el Consejo de Seguridad de la ONU.
La Cachemira india vive bajo fuertes restricciones desde el anuncio, con el corte de todas las comunicaciones y la limitación de las reuniones públicas, además del arresto domiciliario de líderes desde hace varios días en el conflictivo territorio.
La India y Pakistán se disputan Cachemira desde la partición del subcontinente en 1947 y han librado dos guerras por una región que, además, es escenario desde los años 90 de un movimiento insurgente de tintes separatistas.