El valor de la cartera de la Casa que dirige la Reina Isabel II se ha reducido en más de 500 millones de libras desde el inicio del brote, según fuentes oficiales, ya que la Crown Estate (las propiedades y territorios de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte que pertenecen a la monarca, aunque como parte de su patrimonio público, no privado ) recibe dinero por los alquileres de edificios en lugares como Regent Street, una de las más importantes calles comerciales de Londres, ubicada en el West End, así como de otras fincas, palacios, tiendas, oficinas y parques comerciales, tanto en las zonas más caras del centro de Londres, como en otras regiones. De hecho, el Crown Estate es uno de los administradores de propiedades más grandes del Reino Unido y debe reportar al Parlamento sobre su gestión, y todas sus ganancias se transfieren al Tesoro que, a su vez, devuelve el 25% a la Reina a través de la subvención soberana, que se destina al mantenimiento de varios palacios y residencias oficiales.
Pero la pandemia ha provocado una fuerte caída en los ingresos por alquileres comerciales en todo el Reino Unido y es probable, según el director ejecutivo de Crown Estate, Dan Labbad, «que provoque trastornos a largo plazo» y detalló que «muchos de nuestros mercados inmobiliarios ya enfrentaban desafíos estructurales a largo plazo, que ahora se han acelerado como resultado del Covid-19». Labbad añadió: «Si bien es demasiado pronto para pronosticar con precisión nuestro rendimiento para el próximo año, esperamos que nuestras ganancias disminuyan significativamente». De ahí que llegaran a un acuerdo con el Tesoro, que proporcionará el dinero extra necesario para cubrir el déficit en las ganancias y asegurarse de que la subvención de la Reina se mantenga en su nivel actual. La legislación además impide que este monto pueda bajar. «Una vez que la subvención sube, nunca baja, y el contribuyente pierde», declaró Graham Smith, del grupo de campaña antimonárquico Republic. Robert Palmer, director de la organización Tax Justice («Justicia fiscal») consideró por su parte que «este rescate real será difícil de soportar para las personas que aman a la Reina pero que han perdido sus trabajos y negocios durante la pandemia».
Ante las críticas que generó el anuncio de la medida, un portavoz del gobierno aclaró al Daily Mail que «la subvención soberana financia los negocios oficiales de la Monarquía y no proporciona ingresos privados a ningún miembro de la Familia Real».
