El acceso a pruebas diagnósticas del nuevo coronavirus COVID-19 se convierte cada día en una de las peores pesadillas para la población, tanto a nivel público como privado.
Los turnos de citas en el sector privado son cada día más alejados, mientras en el centro de mayor respuesta pública, el Laboratorio Nacional Dr. Defilló, cientos de personas realizan largas filas a diario para la toma de muestras y búsqueda de resultados.
La cantidad de personas que acuden a diario al centro es cada día mayor, presentándose grandes tumultos y desesperación por parte de pacientes y familiares.
En muchos casos para tomar un turno en el Laboratorio Dr. Defilló las personas llegan en horas de la madrugada.
Ocupados
Entretanto, cada día entre 110 y 120 personas acuden a la Unidad de Triaje Respiratorio establecida en el hospital Francisco Moscoso Puello para atender y detectar casos de COVID-19. Desde ahí los que califican son referidos a uno de los 15 hospitales de COVID establecidos en Santo Domingo, algunos de ellos con ocupación de hasta un 100 por ciento.
En los centros del sector privado donde se han destinado áreas para COVID la realidad no es distinta. Un ejemplo es el hospital General de la Plaza de la Salud, donde ayer las 18 camas de cuidados intensivos dedicadas al cuidado de estos pacientes estaban ocupadas y lo mismo ocurría con sus 23 camas de hospitalización, mientras en su emergencia pacientes esperaban para ser ingresados.
En Cedimat los reportes indican que hay una ocupación similar de sus camas destinadas al ingreso y atención de pacientes con COVID.
En tanto en Santiago la realidad es aún más compleja y los centros de salud privados aseguran estar en etapa de saturación. La provincia cuenta con unas 400 camas para ingresos, con una ocupación general de más 95%, con una alta presión en su capacidad de camas de Cuidados Intensivos y de ventiladores.



