A la caza de votos
Matteo Salvini acelera ya su campaña electoral, con vistas a las elecciones regionales en seis regiones italianas, entre ellas Campania. Desde que salió del Gobierno, la popularidad de Salvini cayó en picado. La Liga perdió una decena de puntos y registra alrededor del 25 % de consenso. Los meses de la pandemia han sido muy malos políticamente para Salvini, porque la inmigración, que ha sido siempre su gran bandera electoral, no estuvo entre las prioridades de los italianos. Han sido meses en que el tema de la inmigración se olvidó y Matteo Salvini, sin esa bandera, apenas tuvo relevancia en la política nacional. Por eso creyó ver en la situación de Mondragone una oportunidad para volver sobre un problema delicado como es la inmigración, que puede crear tensiones si con el buen tiempo del verano aumentan las salidas de inmigrantes en pateras desde Libia y Túnez.
Un joven resultó herido durante los enfrentamientos en Mondragone
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Reuters
Tensión
Como se esperaba, después de la llegada de Matteo Salvini se vivieron momentos de alta tensión. Los manifestantes anti Salvini presentes en el área recibieron al líder de la Liga con el grito de «chacal». Algunos sostenían pancartas con este escrito: «Salvini Chacal. Mondragone no es una pasarela». En otras se leía: «Salvini no eres bienvenido, Salvini vuelve a la alcantarilla». Uno de los manifestantes le tiró agua, a lo que Salvini respondió: «Bueno, tengo también calor». Las fuerzas del orden intentaron alejar a los manifestantes con diversas cargas. Un joven resultó herido en la cabeza. En la calle hubo división, con seguidores de la Liga que apoyaron a Salvini y replicaron: «No a los provocadores». Dada la tensión y enfrentamientos, Salvini tuvo que interrumpir su mitin. «Es muy grave –declaró Salvini a La Repubblica- el hecho de que haya alguien que impide que la gente hable sobre los problemas reales que hay aquí. En este barrio hay ciudadanos, propietarios o inquilinos que no pueden salir de la casa y son rehenes de la delincuencia. Hay algunos delincuentes del centro social que prefieren la ilegalidad a la legalidad».
