Francia se echa de nuevo a las calles para reclamar una mejor educación pública. Al menos, ese era «el germen» de las movilizaciones que iniciaron los estudiantes de secundaria a principios de mes. Sin embargo, éstas se han extendido transversalmente bajo un «efecto bola de nieve» a la sociedad francesa, que vive una crisis económica, política y social en la que la tecnología y la clase política desempeñan un papel clave en un contexto marcado por el calendario electoral. Las calles han ardido –como el histórico Ayuntamiento de Limoges, quemado el sábado durante las protestas–, los manifestantes se han enfrentado a una Policía desbordada, y han provocado saqueos en negocios y daños materiales incalculables . El profesor de Derecho Internacional… Ver Más