La nostalgia se ha consolidado como una de las fuerzas políticas más potentes y movilizadoras del siglo XXI. Cuanto más caos, más polarización, o peores perspectivas económicas, mayor es la rentabilidad política que se puede extraer apelando a un pasado idealizado. Tanto los autócratas imperialistas como todos esos líderes populistas, desde la derecha hasta la izquierda empeñados en desconectar nuestras democracias, lo saben demasiado bien. La política de la ‘retrotopía’ –término acuñado originalmente por el sociólogo Zygmunt Bauman– consiste en fomentar la añoranza de una particular visión glorificada del pasado con la promesa implícita de recuperar orden y certidumbre. Los ejemplos más evidentes son el ‘Make America Great Again’ de Trump o el eslogan ‘Take Back Control’ utilizado durante la… Ver Más