El economista Daniel Toribio aseguró que la sociedad dominicana vive dos realidades con respecto a su situación económica, porque una cosa dice la macroeconomía, pero una muy distinta es lo que sucede con la microeconomía.
“Lo que pasa es que para la sociedad dominicana hay dos realidades distintas: una macro y otra micro. En el aspecto macro, en términos de crecimiento estamos mejor que el año pasado. El hecho de que haya habido un crecimiento bajo el año pasado, hay una especie de rebote estadístico para el 2026; aunque el Gobierno dice que estamos enfrentando una crisis, pero sus propios datos dicen lo contrario”, argumentó el exministro de Haciendas al ser entrevistado en el programa D´AGENDA.
Indicó que, conforme a lo que pregonan las autoridades, todos los indicadores están bien, lo que indica que no hay crisis. “O sea, las exportaciones están creciendo, igual que la Inversión Extranjera Directa y lo mismo sucede con el turismo y la remesa, por lo tanto, estamos teniendo un país que anda bien”.
“Pero eso es el discurso, la realidad es muy distinta. A la mayoría de la población los ingresos no le alcanzan para cubrir el mes; generalmente tienen que endeudarse para hacerle frente a los gastos en que incurren para poder adquirir los bienes y servicios que consume su familia”, alertó el reconocido economista.
Daniel Toribio puso como ejemplo lo que sucede con el tema de la inflación, que es una cifra que la gente no vive con eso. “Las personas viven el día a día con el nivel de precio. Si los productos costaban 100 y suben un 2 por ciento, aumentaron a 102, no están en 98; y ese es el escenario que vive la gente”.
Recordó que la meta de inflación que se ha propuesto el Banco Central es de 4 ±1 por ciento, pero lleva tres meses por encima del 5 %, con el agravante de que esas alzas se producen, principalmente, en alimentos y bebidas no alcohólicas. Eso explica lo que dice la gente cuando va al colmado, mercado y supermercado: que la situación no hay quien la aguante.
Dijo que a todo eso se agregan los grandes incrementos que han experimentado los precios de los combustibles, que impactan negativamente el presupuesto de la familia dominicana.



