Nápoles es una belleza interrumpida demasiadas veces. Es frágil, pero destila poesía. Lo sabe bien Davide Cerullo (Scampia, 1974), hoy escritor, fotógrafo y educador italiano. Alguien cuya redención la encontró en la cárcel, un submundo al que llegó con dieciocho años tras morir varias veces: con diez años ya le buscaba la policía; con catorce, gestionaba una importante piazza de tráfico de drogas. El amor, cuenta él, estaba dándole la espalda, así que tuvo que ir a buscarlo. Era el sur del mundo, como diría el cantautor Pino Daniele. El final se solapa al inicio. Son las 10.30 de la mañana de un día cualquiera. Es agosto, y el Albero delle Storie (asociación creada en 2017 para que los niños… Ver Más