El atacante logró huir el viernes tras herir levemente a un chico de 13 años y dos chicas de 15 años, que pudieron salir del hospital tras ser atendidas. Los clientes de los grandes almacenes donde se produjo el incidente, situados en una concurrida zona en el distrito comercial más grande de la ciudad. huyeron despavoridos. La policía señaló que buscaba a un hombre «de tez ligeramente morena», con cabello rizado y edad comprendida entre los 40 y los 50 años, con una camiseta negra, bufanda y pantalones deportivos grises, antes de retractarse y asegurar que seguía con sus investigaciones. Ayer no fue aclarado si el sospechoso detenido responde a esa primera descripción o si su detención surgió tras ser halladas nuevas pruebas. Algunos testigos aseguraban a medios locales que el detenido no presentó resistencia y que la detención fue efectuada por agentes que llegaron en tres coches patrulla y desalojaron varias casas. Lo que sí confirmó la policía tras las primeras pesquisas es que las tres víctimas menores de edad y el presunto atacante no se conocían con anterioridad al apuñalamiento.
La portavoz de la policía, Marije Kuiper, informó anoche que «hasta que no tenga lugar el primer interrogatorio es pronto para aventurar hipótesis sobre la motivación del ataque. Tenemos en cuenta varios escenarios y no se descartan más detenciones además de esta».
El área cercana al Parlamento en la que tuvo lugar el ataque permanecía ayer acordonada. La embajada estadounidense advirtió a sus ciudadanos que no se acercasen y helicópteros policiales sobrevolaban el lugar. La situación de alerta no ha sido modificada a pesar de que ya no permanece en primera línea de investigación la hipótesis de un ataque terrorista coordinado en varias capitales europeas al mismo tiempo
