El Google Nest Mini, que la tecnológica acaba de renombrar y actualizar, ofrece una completa renovación interna con el mismo diseño. Nada más verlo podríamos pensar que nos encontramos ante el mismo dispositivo, pero nada más lejos de la verdad. Hemos puesto a un Google Home Mini y a un Google Nest Mini uno en frente del otro durante unas semanas para comprobar las mejoras que los de Silicon Valley han instalado en este dispositivo.
El problema del micrófono
Uno de los grandes problemas de los que adolecía el anterior modelo residía en que, al reproducir música, los micrófonos dejaban de funcionar, por lo que era muy difícil que el altavoz captará el comando de voz aunque el usuario estuviese a medio metro gritando. Google lo ha solucionado añadiendo un tercer micrófono a Nest Mini. El resultado es impresionante, el fallo está resuelto y ahora es capaz de escuchar nuestra voz independientemente del ruido ambiental. Lo hace tan bien que nos escucha aunque estemos en dependencias diferentes.
El sonido, sobre todo los bajos, ha mejorado considerablemente, según Google hasta el 40%. En las pruebas que ha hecho ABC queda claro que hay que tener un oído muy fino para apreciar la mejora de sonido más allá de los bajos, pero sí que es algo más claro.
En cuanto a las funcionalidades como altavoz inteligente, siguen siendo las mismas que nos podemos encontrar en nuestro teléfono móvil con asistente de Google o en el anterior modelo del altavoz. El chip de «machine learning», que ha incluido la tecnológica en el altavoz, mejora la experiencia del asistente; pero no hemos podido comprobarlo y la rapidez de respuesta es prácticamente idéntica.
¿Merece la pena?
Si tenía el modelo anterior, renovarlo se justifica en caso de que el dispositivo haya dado problemas a la hora de comprender los comandos de voz. En caso de que nunca haya tenido un altavoz inteligente, este es un buen momento para adquirir esta segunda generación de Google Mini, que ya tiene todos sus problemas resueltos y goza de un sonido mejorado.
