Europa recupera su misión para buscar vida en el interior de Marte en 2028

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El ambicioso programa ExoMars para buscar vida en el interior de Marte, suspendido el pasado marzo después de que la Agencia Espacial Europea (ESA) cortara sus lazos con Rusia debido a la guerra de Ucrania, renace de sus cenizas. Una inyección de 360 millones de euros de los países miembros ha permitido recuperar la misión, que incluye un rover marciano, el Rosalind Franklin , y cuyo coste ronda los 1.300 millones de euros. La fecha de despegue, hasta la cancelación prevista para este año, se retrasará finalmente hasta 2028. El Rosalind Franklin «ha tenido un progreso turbulento. Incluso se discutió si se ponía en un museo. Pero finalmente hemos decidido seguir adelante y enviarlo de camino a Marte. Las partes rusas serán reemplazadas por los socios europeos y la NASA podría formar parte», dijo el Director General de la ESA, Josef Aschbacher , en la reunión ministerial celebrada el pasado miércoles en París, en la que también se presentó al nuevo equipo de astronautas, dos de ellos españoles. La inversión comprometida por los países europeos, entre ellos España, permitirá que la ESA comience a diseñar una nueva plataforma de aterrizaje para el vehículo marciano, cuyo diseño estaba a cargo de la agencia espacial rusa, Roscosmos . Los rusos también iban a ocuparse del lanzamiento desde Baikonur, en Kazajstán. Noticia Relacionada estandar Si La tecnología española que no tiene ni la NASA y que viajará en el próximo rover que busque vida en Marte La electrónica que impulsa todas las partes móviles del vehículo de exploración europeo, Rosalind Franklin, se ha desarrollado en la localidad madrileña de Tres Cantos El lanzamiento de ExoMars acumula un buen número de retrasos. Si en un principio iba a salir en 2018, los problemas técnicos lo retrasaron a 2020, pero llegó la pandemia del Covid-19 y se pospuso a 2022 . Entonces, un nuevo contratiempo fatal, la invasión de Ucrania, hizo imposible seguir trabajando con Roscosmos. El primer rover europeo en Marte quedaba en el aire. La decisión supuso un mazazo para los investigadores y técnicos implicados en el proyecto, entre ellos los españoles encargados de varios instrumentos del rover: el espectómetro RLS (Raman Laser Spectrometer), para ayudar a identificar los posibles indicios de vida marciana, y unos pequeños sensores ambientales que iban a ir en el módulo de aterrizaje ruso. «Estamos tocados. El Raman ha llevado quince años de trabajo y un gran esfuerzo de mucha gente y ahora se ha quedado en tierra, pero las circunstancias de la guerra son muy graves», reconocía en su día Andoni Moral, jefe de proyecto del RLS. Taladro de dos metros El rover Franklin lleva un taladro de dos metros que le permitirá excavar bajo la superficie marciana para buscar evidencias de vida antigua. De esta forma, podría analizar material protegido de la radiación y otros procesos de alteración del terreno. La idea es que si Marte albergó vida hace miles de millones de años, quizás sus restos se preserven en el subsuelo. Según informó Aschbacher, la ESA espera que la NASA contribuya con el lanzador de la misión, un motor de frenado para el aterrizaje, y unas unidades de calentamiento de radioisótopos para que el rover sobreviva a las duras noches marcianas. El resto de tecnología que iba a aportar Rusia será cubierta por la agencia europea. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Hasta cuatro años de entrenamiento antes de volar y un sueldo de 60.000 euros para empezar: esto es lo que le espera al nuevo astronauta español noticia No La NASA pierde el contacto con la cápsula Orion durante 47 interminables minutos En total, los países miembros de la ESA comprometieron un presupuesto de 16.900 millones de euros para proyectos durante cinco años. De ese importe, 2.700 millones irán destinados a la exploración espacial humana y robótica, un aumento del 16 % con respecto al último acuerdo de 2019. Otros 3.200 millones irán a parar al programa científico de la agencia, un aumento del 19 %. Esto incluye el proyecto Solaris , un sistema espacial en órbita para traer energía solar a la Tierra.