Pablo Álvarez y Sara García, nuevos astronautas de la Agencia Espacial Europea

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Dos jóvenes españoles, la investigadora del cáncer Sara García Alonso y el ingeniero Pablo Álvarez Fernández , han sido elegidos entre más de 22.500 candidatos para formar parte de la nueva generación de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA). Ambos son originarios de León. El ingeniero, de 34 años, que actualmente trabaja en Airbus, formará parte de los astronautas de carrera, lo que significa que comenzará a entrenarse de inmediato para futuras misiones espaciales. Mientras, ella, tan solo un año menor, pasará a la reserva, es decir, seguirá con su trabajo habitual hasta que sea requerida por la ESA para algún proyecto específico acorde con su perfil. Se convierten así en el tercer y cuarto astronautas españoles de la Historia, tras Michael López-Alegría , de la NASA (con nacionalidad española y estadounidense), y Pedro Duque , el primer astronauta español elegido por la ESA en 1992. Junto a ellos, han sido elegidos otros cuatro astronautas de carrera, otros diez más en la reserva y el primer parastronauta , un joven británico con discapacidad. La clase de 2022, los primeros reclutas en trece años, fueron presentados este miércoles por el Director General de la ESA, Josef Aschbacher, en el Grand Palais Éphémère de París. García Alonso, licenciada por la Universidad de León, es investigadora biomédica con experiencia en biología molecular y celular, terapias del cáncer y medicina traslacional. Actualmente trabaja como investigadora de plantilla en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en el grupo del científico Mariano Barbacid. «Es una investigadora súper competente y ha hecho un trabajo muy interesante en el tiempo que lleva en mi laboratorio. Confío en que al ser seleccionada como reserva pueda seguir un tiempo más trabajando en el CNIO», ha asegurado a ABC Barbacid tras conocer la noticia. Curiosamente, Álvarez también ha estudiado en la Universidad de León, donde se licenció en ingeniería aeronáutica. También se graduó con una maestría en ingeniería aeroespacial de la Universidad Tecnológica de Varsovia (Politechnika Warszawska) en 2011. Además de español, habla inglés, polaco y francés con fluidez. Como astronauta de carrera, el joven empezará a prepararse de forma intensa para misiones espaciales junto a sus nuevos compañeros, de seis nacionalidades distintas. Además del español, hay dos británicos (una astrónoma y un traumatólogo), una piloto de pruebas francesa, un neurocientífico belga y un anestesiólogo suizo. Los 17 europeos elegidos como nuevos astronautas ESA Uno de los británicos será el primer parastronauta, elegido para formar parte de un proyecto pionero para eliminar barreras y hacer más accesibles las misiones espaciales. Se trata de John McFall , de 41 años, especialista en traumatología y ortopedia. McFall sufrió un accidente de motocicleta que resultó en la amputación de su pierna derecha a la edad de 19 años, pero aprendió a correr nuevamente y se convirtió en un atleta. Representó a Gran Bretaña e Irlanda del Norte como velocista paralímpico y fue Medalla de bronce 100m en los Juegos de Pekín 2008. «Todos tienen capacidades increíbles. Son gente muy especial», ha dicho Aschbacher,   antes de anunciar a los elegidos. «Me alegro de que la mitad sean mujeres y de diferentes países», ha añadido. Más de 1.300 españoles García y Álvarez pueden sentirse especiales. Son los únicos españoles de más de 1.300 que presentaron sus solicitudes antes de junio de 2021 para convertirse en astronautas de la ESA. De ellos, 299 eran mujeres y 13 (diez hombres y tres mujeres) tenían algún tipo de discapacidad física. La convocatoria, la primera en once años para efectuar un relevo generacional del cuerpo de astronautas europeo, obtuvo «una respuesta increíble», según aseguraron en su día desde la agencia espacial. En total, recibieron 22.589 solicitudes desde 25 países, un 268% más que en la última convocatoria de 2008. España se situó en la quinta posición en el ránking de candidaturas, liderado por Francia (7.137), Alemania (3.700), Reino Unido (1.979) e Italia (1.860). Desde abril del pasado año, los seleccionados han tenido que superar distintas pruebas divididas en seis etapas clave: test psicológicos, pruebas psicométricas y prácticas, selección médica y dos rondas de entrevistas. Todos los candidatos sin distinciones son ciudadanos europeos con un grado y tres años de experiencia en áreas como ciencias naturales, medicina, ingeniería, matemáticas o ciencias de la computación, o ser pilotos experimentados. Además, se requiere hablar inglés con fluidez y se valoran otros idiomas. «La selección de Pablo y de Sara es una gran noticia para España. Son los primeros astronautas españoles desde Pedro Duque. Tienen un nivelazo. Estoy feliz por ellos», ha dicho el atleta Guillermo Rojo , que ha sido entrenador físico en la ESA y también se presentó como candidato a astronauta. «Dato curioso que los dos estudiaron en la Universidad de León», ha añadido. Precisamente, desde el centro universitario leonés se han felicitado por la selección de sus dos estudiantes, «lo que demuestra tanto la calidad de la formación impartida en esta institución, como su proyección, que no tienen nada que envidiar a otras de trayectoria más larga», han dicho, al tiempo que reclamaban «la idoneidad de la ciudad de León como sede de la Agencia Espacial Española», han aprovechado para decir. «Estamos súper orgullosos. No todos los países pueden presumir de tener dos astronautas en la promoción. Y un tercer español había llegado a la final. Los currículos de todos son espectaculares, ha debido de ser muy difícil elegirlos», ha indicado Beatriz Puente, teniente coronel del Ejército del Aire que también aplicó. Entrenamiento para ir a la Luna Ahora, los elegidos recibirán un intenso entrenamiento durante un año en el Centro Europeo de Astronautas en Colonia (Alemania) que incluye conocer los vehículos espaciales, fundamentos de ingeniería y ciencias, habilidades de supervivencia y ruso. Después, en diferentes localizaciones y durante un tiempo que puede durar varios años, se entrenarán en prácticas médicas, navegación, paseos espaciales… hasta que les sea asignada una misión para cuyos experimentos u objetivos requerirán habilidades específicas. Además de participar en las misiones a la estación espacial, los futuros astronautas tienen un sueño por cumplir: podrán ser seleccionados para el módulo Gateway en la órbita de la Luna, lo que serviría de preparación para objetivos aún más ambiciosos, como la exploración de la superficie de la Luna o de Marte. 16.900 millones de euros Por otro lado, la Agencia Espacial Europea recibirá 16.900 millones de euros de sus 22 países miembros, según ha anunciado el director general de la ESA, Josef Aschbacher , en el consejo de la ESA a nivel ministerial, antes de que se diera a conocer el nuevo equipo de astronautas. El 16 por ciento (2,707 millones de euros) irá destinado a exploración humana y robótica. La ESA había pedido a sus 22 países miembros que aportaran 18.500 millones de euros para financiar lanzamientos de cohetes, satélites y la participación de Europa en la investigación planetaria para 2023-25, frente a los 14.500 millones del período anterior. Bruno Le Maire, ministro de Finanzas francés, ha señalado que las negociaciones han terminado «con un gran éxito después de un gran trabajo, sobre todo la pasada noche. Europa cumplirá sus expectativas espaciales, poniéndose a la altura de los otros dos actores importantes en el espacio, EE.UU. y China». «No obtuvimos exactamente lo que pedimos, pero debemos ponerlo en contexto. Recibimos 10.300 millones en 2016, 14.500 en 2019 y ahora 16.900 millones , lo que representa un aumento del 17 % en tiempos de guerra, Covid, una crisis energética y una gran inflación. Un gran éxito que demuestra que Europa entiende que el espacio ofrece soluciones», ha indicado Aschbacher. «Este es un resultado excepcionalmente bueno», ha insistido. Sigue la misión a Marte El objetivo, han dicho desde la ESA, es «ir lo más lejos posible para poder entender el Universo en el que vivimos». En este sentido, han anunciado la continuación de la misión Rosalind Franklin, el primer rover europeo en Marte. «Ha tenido un progreso turbulento. Incluso se discutió si se ponía en un museo. Pero finalmente hemos decidido seguir adelante y ponerlo de camino a Marte. Las partes rusas serán reemplazadas por partes de socios europeos y la NASA podría tomar parte», ha dicho.