A pesar de los esfuerzos y las intervenciones por romper con las injusticias que imperaron durante cuatro décadas, la administración de Cyril Ramaphosa tiene mucho trabajo por delante a tenor por los últimos datos compilados por Stadistics SA. «Los africanos negros son generalmente más vulnerables a los mercados laborales y el desempleo es alto entre ese grupo de población», dijo el experto en estadística Risenga Maluleke en una radio local tras publicarse el sensible informe. La tasa de desempleo de este grupo es del 46% frente al 10 por ciento de los blancos. Una de las últimas medidas introducidas por el gobierno sudafricano en el ámbito laboral es una nueva ley nacional de salario mínimo que entró en vigencia en enero.
Otra de las alarmantes conclusiones del estudio es que las mujeres ganaban menos que los hombres en todos los sectores, aproximadamente un 30 por ciento menos. La diferencia aumenta hasta el 55% si hablamos de mujeres sin educación.
El informe, que también estudió las tendencias de la pobreza y el acceso a una educación de calidad, concluyó que los hogares de familias negras y «de color» (en referencia a los mestizos) eran pobres «crónicos». Las provincias con grandes poblaciones rurales, como el Cabo Occidental, tenían una mayor proporción de hogares «crónicamente pobres». En general, los sudafricanos negros tenían menos acceso a la cobertura de asistencia médica así como a internet. Sin embargo, hubo un aumento general en el número de activos de los hogares sudafricanos en el período estudiado.
