Donald Trump llegó a la Casa Blanca hace un mes con ambición rupturista, dispuesto a no dejar títere con cabeza para transformar un Gobierno federal que, en su visión, ha dejado de servir a los intereses de los estadounidenses. En los últimos días, el presidente de EE.UU. ha llevado esa ambición al principal frente de la política exterior en los últimos años: Ucrania y la guerra de agresión desatada por Rusia. Este cambio de postura ha sido no solo un giro abrupto sobre este conflicto en Europa del Este, sino sobre los principios de política exterior de los republicanos desde Ronald Reagan. El faro global de la libertad y de la democracia se abre a transaccionar con la Rusia de… Ver Más