Tres semanas con el Surface Pro X: uniendo lo mejor de los móviles y el PC

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Llevo semanas leyendo artículos totalmente sesgados sobre el Microsoft Surface Pro X, no hay más que hacer una búsqueda en Google como; «Surface Pro X Photoshop» o «Surface Pro X Adobe», y nos saldrán todas las reviews de medios tanto americanos como españoles, y todas ellas prácticamente dicen lo mismo; «el Surface Pro X es un equipo maravilloso pero no puedo abrir Photoshop». Lo siento mucho compañeros pero os ciega vuestra propia experiencia personal, Photoshop no es, ni mucho menos un programa de uso masivo, más bien de nicho y es una débil justificación para ponerle un «pero» a un equipo como el Surface Pro X. Si comprobamos estadísticas de 2016, menos de un 1% de los ordenadores del mundo tienen una suscripción de Adobe, no todos somos creadores.

Os preguntaréis qué es el Surface Pro X, cómo lo podemos describir, fácil, se explica perfectamente con un caso de uso de lo más común. Entras en una cafetería a tomar un descanso, sacas el Surface Pro X (774 gr) que se enciende de forma instantánea, se conecta a internet automáticamente gracias a su modem 4G incorporado y mandas unos cuantos mails en su maravillosa pantalla táctil de 13 pulgadas y 2880 x 1920 píxeles de resolución. Después de una hora trabajando junto a tu café humeante, la batería consumida es de un 3%. Ahora sí, te puedes olvidar del cargador en casa. Otro de los aciertos del equipo es el bolígrafo que se esconde en el teclado, al mismo tiempo que se carga y queda accesible en todo momento.

No, el Surface Pro X no es un equipo gaming, no sirve para jugar, no, no es un equipo para editar video o imágenes, aunque Adobe ha prometido lanzar una versión para procesadores ARM. Se trata de un equipo de productividad y movilidad máxima. Gracias a su procesador SQ1 de Qualcomm, basado en el Snapdragon 8cx el Surface Pro X se comporta más como un teléfono móvil que un ordenador, cogiendo lo mejor de ambos mundos y uniéndolo en un mismo equipo. No todos los ordenadores tienen la misma utilidad, un gamer, un editor multimedia, un directivo, un arquitecto y un largo etcétera tienen necesidades diferentes y compran equipos diferentes. Con Surface Pro X, nos encontramos ante una nueva categoría de ultraportátil.

Nos deberíamos preguntar por qué nuestro ordenador no se comporta como nuestro teléfono móvil. Cuando presionamos el botón de encendido de nuestro terminal nos parece normal que se encienda de forma inmediata, el acceso a la nube en el móvil también es inmediato, no se nos ocurre tener que conectarnos a una WiFi para mandar un mail o mirar nuestras redes sociales, y la batería de cualquier móvil aguanta un día entero, muy lejos de la autonomía de un portátil tradicional, características que vamos a encontrar en el Surface Pro X.

Sí, la arquitectura ARM hace que las aplicaciones de 64 bits x86 no funcionen en el Surface Pro X, pero la inmensa mayoría tienen versiones de 32 Bits que sí son compatibles, y seamos sinceros, la inmensa mayoría de los humanos con un ordenador, utilizan básicamente el navegador y como mucho una suite de Office. En mi caso, Slack, Atom, Android Studio, Chrome, Evernote y Office son todo lo que necesito en mi ordenador y todos ellos tienen versión de 32 Bits, y funcionan sin problema.

Las comparativas del Surface Pro X con Surface Pro 7 que también se pueden leer en internet, es como comparar peras con limones, ya que tienen diferentes arquitecturas, y es difícil poder entablar una comparativa rigurosa. Lo único que puedo decir, es que el Surface Pro X es rápido y abre prácticamente todo de forma instantánea, es cierto, que la memoria RAM se consume de forma rápida, y los 8 gigas de la configuración básica están justo en el límite, pero son más que suficientes para un uso normal.

Otra de las críticas que ha recibido el Surface Pro X es acerca del consumo de batería emulando aplicaciones de 32 bits, que al no ser nativas reducen la autonomía. Sólo he utilizado algunas aplicaciones nativas ARM64 como Edge para comparar con el consumo de Chrome 32 Bits monitorizando la batería de forma continua, y el impacto real es prácticamente nulo.

El Surface Pro X no es un equipo barato, con teclado y bolígrafo, el precio de la configuración más básica a día de hoy está en 1.443,99€, no entiendo que alguien compre el equipo sin teclado, así que lo incluyo en el precio, pero nos encontramos ante una nueva generación de ultraportátiles siempre conectados a internet, con una larga autonomía de la batería y una pantalla de alta calidad. Movilidad y productividad extremas, en un ordenador con un diseño muy acertado.